Cambia de administrador de fincas y mejora la gestión de comunidades

¿No está cansado de la mala gestión en cuanto a administración de fincas se refiere? Es algo que lleva acaeciendo en nuestra sociedad desde hace tiempo; pero aún no hemos tomado la decisión de cambiar de administrador y aunque parezca mentira, también existe una explicación para ello.

¿Pero qué debo hacer si quiero cambiar al administrador de fincas?

Bien, lo primero será evaluar la gestión del administrador mediante una junta de vecinos en donde inspeccionarán la comunidad y verificarán las obras realizadas en la gestión.

Después de ver las obras realizadas, se debe consultar a los vecinos si están de acuerdo con dichas obras y el costo de estas, por lo general llegar a un consenso entre todos es muy difícil y poco probable, puesto que habrán muchos que estén a favor y otros en contra.

Es mejor nombrar delegados por cada sector y así realizar las consultas, de esta manera llegar a un mejor acuerdo entre la comunidad.

La administración de fincas como tarea profesional requiere de mucha transparencia, y a decir verdad, muchos de los problemas y conflictos que han surgido con respecto al tema de gestión de comunidades han tenido su origen en la falta de transparencia de cara a los propietarios, ya que faltó información sobre los costes de las obras, entre otros factores que indicen directamente en la confianza de los propietarios.

La comisión formada deberá revisar la cuenta bancaria de la comunidad y todos los movimientos realizados durante la gestión del administrador de fincas, y así se podrá evitar más pérdidas de la ya que se pudiesen haber tenido.

Muchas veces la pérdida o robo no es el motivo de disconformidad por parte de los vecinos, siendo la falta de profesionalismo y compromiso con la comunidad lo que ha hecho el descontento entre los vecinos, por tal motivo se debe contratar un equipo profesional para la administración de fincas, el cual este comprometido con la comunidad.

Pero si esta todo mal, ¿por qué no hay ningún cambio?

En las comunidades existen opiniones divididas, debido a que muchas personas tienen temor al cambio, puesto que si el primer administrador lo hace mal, el siguiente lo hará peor y es así que prefieren quedarse con “lo malo conocido que con la malo por conocer”.

Muchas de las personas que habitan en la comunidad llegan a establecer un vínculo con el administrador que viven acostumbrados al mal manejo que este brinda a la comunidad y que sabiendo de las limitaciones, se sienten parte de la forma mediocre en la que se encuentra la comunidad y no desean cambiarla.

Otro grupo de personas tienen un completo miedo al cambio, y se mentalizan en que cualquier cambio que realicen puede generar inestabilidad y más perdidas, dicho argumento hace que no quieran aceptar ningún cambio, a pesar que conocen la pésima gestión realizada por la actual administración.

Existe otro sector dentro de la comunidad que está disconforme con el manejo de la comunidad y que está dispuesta al cambio pero suele apiadarse y creer que va mejorar la gestión, por lo tanto, declina de la idea de cambiar de administrador puesto que confía que en pocos días el actual administrador tomará conciencia y actuará en todas sus funciones de forma eficiente. Esto es poco probable puesto que una gestión no cambia en pocos días, si no se hizo a lo largo de un periodo.

Las personas pierden mucho tiempo en ponerse de acuerdo, siendo este uno de los principales motivos por el cual no se realiza el cambio para una correcta administración de fincas, sumado a la ignorancia de las leyes por parte de personas que habitan la comunidad que es aprovechada por los administradores de fincas para seguir a cargo de la comunidad. Lo que sí está claro, es que si escogemos al equipo calificado se evitarán muchos inconvenientes a futuro en la comunidad.